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Frida, bajo el signo de Leo

Leo Matiz se sumergió con su cámara Rolleiflex en el ambiente intelectual y artístico de la época y logró registrar en sus retratos la intensidad  creativa y personal de los hombres y mujeres que protagonizaron un papel decisivo en la historia cultural de México en los años cuarenta.

Con la cámara entre sus manos,  el ojo agudo y sensible de Leo Matiz, captó escenas sencillas e inolvidables de la pintora Magdalena Carmen Frida Khalo y Calderón en su casa de Coyoacán, lugar  en  el que nació la artista  el 17 de julio de 1910, fecha del  estallido  la revolución mexicana.

La mayoría de estas imágenes en blanco y negro que revelan la vigorosa personalidad  Frida Kahlo rendida ante la lente de Matiz,  han sido rescatadas  por Alejandra Matiz, quien  a través de una búsqueda infatigable en ciudades de América Latina y Estados Unidos, pudo encontrarlas en  archivos abandonados por el fotógrafo  durante su vida errante de reportero gráfico.

Las poderosas imágenes de Leo Matiz, nos devuelven el rostro profundo y espontáneo  de Frida Kahlo, con su carga de belleza y desesperación, pero también como el testimonio visual de una época y la fuerza de la fotografía para detener el tiempo.

Las  fotografías de Leo Matiz sobre la artista mexicana Frida Kahlo realizadas en papel tratado al platino de 300 gramos  en  16×20 pulgadas, ofrecen un extraordinario  rango de matices en blanco y negro  que revelan detalles sorprendentes del entorno, la personalidad y el vestuario de la pintora que ha logrado imponer su arte y  rebeldía en el escenario cultural del próximo milenio.

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